24 de octubre de 2011

Corrosion y su Control - Parte I


Las pérdidas anuales por causa de la corrosión en países industrializados y envía de desarrollo gira en torno al 3.5% de sus Productos Interno Bruto (PIB), esa cifra se une a dos mas que indican que, el 51% de las falla con fugas de hidrocarburo en tuberías, en los campos de producción y exploración de crudo en el mar del norte es producto de la corrosión y que entre un cuarto (1/4) a un tercio (1/3) de la producción de acero en el mundo se dedica a la reparación de estructuras metálicas corroídas. Pero si bien son ciertas estas cifras, también es cierto que se puede llegar a reducir sus efectos en un 22% si se aplican métodos y técnicas adecuados para su control, es por eso que hoy día no es extraño ver la creciente preocupación de empresas y gobiernos por investigar y controlar los riesgo ocasionados por la corrosión.

Con solo pocas excepciones, la corrosión, electro-químicamente hablando, puede definirse como una pila o celda en corto circuito, donde se aprecian claramente cuatro elementos principales:
  1. Un electrodo Positivo (cátodo)
  2. Un electrodo Negativo (ánodo)
  3. Un Electrolito (medio)
  4. Un contacto metálico – Corto circuito.
Estos son los componentes de una pila o celda de corrosión electro-química, donde se desarrollan básicamente dos procesos: el de oxidación (desprendimiento de electrones) y el de reducción (captación de electrones). En el ánodo o región anódica tendrá lugar la reacción de oxidación o disolución (corrosión) y sobre en cátodo o región catódica una reacción de reducción con depósito de iones del ánodo. La corriente que circula será una medida de la velocidad del flujo de electrones y esta a su vez depende en mucho de la resistencia del circuito. 

Las celdas de corrosión electro-química pueden ser de varios tipos, pero las más comunes son:

Las celdas galvánicas. Cuando el flujo de corriente es generado por la diferencia en la composición quimica de dos electrodos  diferentes en contacto.

Las celdas de concentración. Cuando el flujo de corriente es generado por las diferencias del medio (electrolito) en diferentes áreas de un mismo metal, especialmente cuando existen lugares donde la circulación del electrolito se dificulta, generándose una diferencia en la concentración del mismo. 

Las celdas Pasivas/Activas. Cuando una porción de la superficie de un mismo metal es cubierta con una capa de productos de corrosión que inhiben el proceso de corrosión (generalmente zona catódica y pasiva) y otra parte de la superficie no es cubierta por esta capa (zona anódica y activa), produciéndose una diferencia de potencial entre ellas creando una celda de corrosión. Este tipo de celdas son generalmente muy activa y pueden causar ataques localizados muy severos.

Al hablar de control de corrosión, hablamos de controlar o eliminar uno o varios de los elementos presente en una celda de corrosión. Por ejemplo cuando utilizamos la protección catódica por corriente impresa, controlamos el flujo de electrones (corriente) que sale de una cama de ánodos (que se sacrifican muy lentamente) hacia un cátodo (tubería) que se protege, cuando aplicamos recubrimientos industriales, se coloca una barrera aislante entre el medio y las diferentes zonas anódicas y catódicas de la superficie de un metal, cuando utilizamos inhibidores de corrosión en un fluido, modificamos las condiciones del medio para reducir los efecto corrosivos de este sobre el metal, en fin todo lo que hacemos en los procesos de control, lo hacemos sobre los diferentes elementos de la celda de corrosión, es por eso que el entendimiento de la contribución de cada uno de estos elementos en la efectividad de la celda de corrosión, nos permitirá ser más efectivo en el control de la misma.

Con ese objetivo en mente hoy inicio una nueva serie de notas que nos permitirá conocer más cada uno de estos elementos y su contribución en el proceso de corrosión de los materiales, esto nos permitirá evaluar, sin entrar en detalles complicados, los procesos de control de los mismos desde el punto de vista químico y/o electroquímico, tratando más bien de ser grafico y sencillo en mis explicaciones, con la benevolencia, claro, de mis extraordinarios maestros de corrosión.


20 de junio de 2011

Herramientas Manuales: Llaves


Tal vez la herramienta manual más ampliamente conocida y utilizada, especialmente por los mecánicos (poco utilizada en el bricolaje) son las llaves. Son herramientas sencillas de gran capacidad de carga, cuya función principal es sujetar, apretar y aflojar tuercas, pernos, tornillos y tubos.

Comercialmente existen una amplia variedad de estilos y tamaños (tanto en el sistema métrico, como en el sistema ingles), pero los tipos más comunes son la llave de boca fija, la ajustable, la de para tubos y la famosa llave inglesa. Es importante notar que, muchas de estas llaves son de propósito general y otras se han concebido para cumplir ciertas tareas específicas, lo cual, hace una tarea titánica tratar de nombrarlas y caracterizarlas a todas.

Llave de Boca Fija: son llaves fijas con abertura o quijadas en ambos extremos, cuya principal función es apretar o aflojar pernos y turcas. La medida de la llave está determinada por el espacio entre las caras de las cabeza de las llaves, esta aberturas está estrechamente relacionado con la medida de las cabezas de los pernos o de las tuercas y no con el diámetro de este ultimo.

Es de destacar el diseño de este tipo de llave, la longitud del cuerpo de estas llaves está directamente relacionado con la abertura de las quijadas, así pues mientras menor es la medida de esta última, menor es la longitud de la llave y viceversa, de modo que el brazo de palanca es proporcional al tamaño del perno. Otro aspecto de diseño a destacar es el ángulo entre las caras de las quijadas y el cuerpo o mango de la llave, este ángulo es generalmente de 15 grados y a veces hasta de 22.5 grados, esto facilita el trabajo en espacios reducido, permitiendo voltear la llave después de cada tirón, dándole vuelta de modo que el otro extremo quede hacia abajo, permitiendo que el ángulo de la cabeza se invierta y encaje en los dos planos siguiente de la turca o perno.

Además de este ángulo, existe otro igual de importante que cumple una función similar y es el ángulo entre el mando y la cabeza de la llave, este es generalmente de 15 grados y permite que el lado de la llave que no está en la tuerca se inclina hacia arriba, permitiendo espacio para las manos del operario cuando se utiliza en lugares de incomodo acceso.

Una variante de este tipo de llave es la llave de cubo, la cual permite rodear enteramente a los pernos o tuercas, el cubo de esta llave tiene internamente 12 o más muescas o puntos de contacto que permiten aflojar o apretar continuamente con un movimiento mínimo del mango o cuerpo de la llave.

Llave Ajustable: Su función es similar a las de boca fija, pero su diseño es diferente, ya que, sus quijadas son ajustables, es muy confundida con la llave inglesa, que mencionaremos posteriormente.

Yo las llamo “la llave del mecánico haragán” dado que por su facilidad y conveniencia de poder ajustar sus quijadas a la medida del elemento que vamos a apretar o aflojar, tiende a sustituir a la llaves fijas, esto suele suceder generalmente con personas de poca experimenta en el uso de herramientas manuales, que no saben identificar las medidas de los pernos o tuerca.

Al igual que las llaves fijas, poseen un ángulo de 22.5 grados entre las caras de sus quijadas y el mango. Su uso es recomendado en combinación con las llaves fijas, de manera que la llave fija se coloca en la cabeza del perno (donde se ejercerá la mayor carga) y la ajustable en la tuerca (las llaves ajustables no deben ser destinadas a trabajo de alta carga)

Dos son los puntos importantes durante su uso:

1. Coloque siempre la llave en la tuerca o perno de modo que la fuerza de tracción se aplique al lado del mango en que se halla la quijada fija, pues así es como puede resistirlos mayores esfuerzos.

2. Después de colocar la llave en la tuerca apriete la ruedilla de ajuste para que la llave encaje perfectamente.

Llave para Tubos: Muy usada en los trabajos del hogar, es la mano derecha de los plomeros. Su función básica es sujetar objetos cilíndricos (tubos) y conexiones, NUNCA tuercas o pernos. Los dientes o quijadas de estas llaves siempre dejan su marca en la superficie de las piezas, tiene la particularidad que no necesita instrucciones acerca del sentido en que debe tirarse de ella, pues solo funciona en un solo sentido (el sentido en que ajustan los dientes de sus quijadas). Puede decirse sin embargo que se tiene mayor resultado cuando se agarra la pieza con el centro de las quijadas.

Llave Inglesa: ya prácticamente descontinuada y sustituida por la llave ajustable, la llave inglesa represento en su momento una pieza única de tecnología en el área de las herramientas manuales, especialmente en el campo automotriz (se llego a llamar llave de automóvil) y solo la mencionare como tributo a una pieza única que podemos decir fue la madre de las herramientas manuales modernas. Si aun poseen una, atesórenla y cuídenla.

Hay algunas reglas de seguridad muy sencilla que debemos seguir cuando hacemos uso de las llaves:

1. Seleccione la llave según el trabajo que va a ejecutar, tome en cuenta la posición de trabajo, el espacio disponible y las dimensiones y cantidad de pieza a apretar o aflojar.

2. Las llaves para pernos y turcas, deben ajustar bien es sus cabezas, especialmente cuando haya que ejercer mucha fuerza para apretar o aflojar.

3. Tire o hale siempre de las llaves, NO empuje pues esto puede llegar a ser peligroso, ya que, si empuja y la llave se suelta repentinamente sus dedos y nudillos sufrirán las consecuencias. Cuando surja la excepción de esta regla (por cualquiera que sea la razón) se recomienda empujar haciendo uso de la palma de la mano y no empuñado la llave.

4. No aseste martillazo, ni use extensiones (policías) para aumentar el torque, estas herramientas no están diseñadas para esta función y pueden dañarse irremediablemente o lo que puede ser peor causarle un accidente. Si requiere más torque para aflojar o apretar una pieza, busque la herramienta correcta, que seguro la conseguirá.

5. Utilice siempre, la mejor herramienta que posee, el sentido común.

Como toda herramienta manual, las llaves deben mantenerse en buen estado y limpias. Limpie con frecuencia o después de su uso con aceite o con cualquier otro diluyente, aplique aceite lubricante en las moletas de ajuste y a los costados de las quijadas, en las llaves para tubos, verifique el estado de los dientes de las quijadas y de la moleta de la quijada ajustable.

Como entusiasta de las herramientas manuales y mecánico aficionado, siento que me quedaron muchas llaves por fuera (de rache, de cadena, de gancho, de impacto, torqui-metros etc.), pero ni modo, como dije al principio seria una tarea titánica hablar de todas.

Todas las Ilustraciones de Pedro Primitivo son cortesia de Walt Disney Productions.

2 de mayo de 2011

Mantenimiento sustentable y la Responsabilidad Social Empresarial

 
Responsabilidad Social Empresarial (RSE) o CSR por sus siglas en Ingles (Corporate Social Responsibility), es algo que hoy día escuchamos y vemos con mucha frecuencia en las directrices de organismos gubernamentales y No-gubernamentales e incluso en las declaraciones de compromiso de grandes empresas (solo basta dar un vistazo a las páginas Web de empresas como Chevron, BP, GE, empresas Polar, etc.).

Mas allá de explicar que es y el porqué de esta tendencia (lo cual recomiendo que investiguen), quiero agregar a la discusión el ingrediente que aporta la función de operaciones y mantenimiento a este tema e incorporar el término “Mantenimiento Sustentable”.

Posiblemente muchos de Uds. relacionados con el área de operaciones y mantenimiento piensen que este asunto no tiene nada que ver con Uds. y por lo contrario es responsabilidad de otro departamento o área de sus empresas. Sin embargo, la realidad es que muchas veces sin saberlo estamos directa o indirectamente relacionados con la Responsabilidad Social Empresarial (RSE).

Casi siempre vemos la RSE como una acción externa a nuestras plantas, como un esfuerzo de las empresas por hacer y dotar escuelas y hospitales, dar donaciones y becas o hacer campañas para preservar el ambiente y mejorar la calidad de vida de la sociedad que las rodea, sin darnos cuenta que va o puede ir, mas allá hasta alcanzar y tocar nuestros propio procesos internos. Uno de esos procesos es sin duda la función de operaciones (O&M), ya que, según sean su desempeño, sus acciones impactaran directamente, incluso mas que otras áreas, en los resultados de las políticas de sustentabilidad y de RSE de nuestras empresas.

Santiago Gowlan, Vicepresidente Global de Marcas de la empresa Unilever dijo: “…La única forma de continuar creciendo y teniendo éxito en nuestro negocio es tratando el asunto de la sustentabilidad como algo medular de nuestra empresa, de la misma forma que tratamos el mercadeo, las finanzas, la cultura empresarial, los recursos humanos o la cadena de suministro...” Basados en esta palabras y extrapolándolas al área de mantenimiento, sería interesante saber si hoy día, vemos esto como algo medular, estoy casi seguro que la respuesta está muy alejada de un si, como personal operativo, esto es lo último que se nos ocurre pensar que pueda ser medular, nos han enseñado que lo medular es producir y mantener los equipos para que produzcan y así lo demuestran las inversiones en nuestras áreas casi siempre dirigidas a aumentar la capacidad de producción y a la reducción del “Down-time”.

Sin embargo, no soy totalmente escéptico y por el contrario, estoy convencido que la sustentabilidad nos ha tocado de la manera más tradicional, a través del manejo eficiente de los recursos y la reducción consiente de los desperdicios, lo que, a su vez ha permitido que las empresas tengan más recursos para la inversión social.

Pienso que hemos hecho el trabajo, muchas veces sin saberlo, no hay duda que al ejecutar algunas acciones que consideramos rutinarias en nuestra función ayudamos de manera sustancial a la RSE, por ejemplo, al reducir los riesgos en nuestras instalaciones reducimos el impacto de estos en las comunidades a nuestro alrededor, siendo más eficiente con el manejo de los recursos energéticos y ejecutando buenas prácticas de operaciones y mantenimiento reducimos las emisiones al ambiente, al reducir los trabajos de emergencia le damos mejor calidad de vida a nuestros empleados y mejoramos el ambiente laboral, al hacer uso de la tecnología y entrenando a nuestro personal hacemos mejor uso de los recursos locales y mejoramos el empleo, al ejecutar programas de reducción de desperdicios (Agua, Aire, vapor, nitrógeno etc.), re-uso y reciclaje de materiales y al hacer uso de una cadena de suministro responsable reducimos la contaminación ambiental, en fin, operaciones y mantenimiento aportan mucho más a la RSE de lo que mucha gente puede pensar, las preguntas serian: ¿Estamos consciente de esto?, ¿Estamos comprometido con este aspecto de nuestro trabajo?.

Esta vez me gustaría que cambiáramos el enfoque de este blog de simplemente informativo a participativo, me gustaría saber sus opiniones sobre este tema y que participen para hacer de este una discusión interesante a la que podamos sacarle provecho todos.

Dejen sus comentarios. Gracias !!!
También por twiter @maintenanceLA

11 de marzo de 2011

Mantenimiento: TOP 10 de las formas de Malgastar el Dinero


Normalmente no recomiendo artículos escritos en ingles, en mi Blog, pero este me gusto mucho y no puedo dejar de recomendarlo y compartirlos con Uds.

El artículo titulado originalmente “Top 10 ways to Waste Money” fue escrito por el Señor Dave Bertolini y pueden encontrarlo en el link que les dejo mas abajo.

Me gusto por la simple razón de que los enunciados que el Sr Bertolini expone en este articulo las he escuchado con mis propios oídos en innumerables ocasiones y en diferentes momentos de mi carrera profesional e incluso, porque no confesarlo, yo mismo los he pensado y dicho en algún momento de mi vida.

Como ya lo dije, el artículo está escrito en ingles, sin embargo, he traducido al castellano, solo los enunciados que exponen los Top 10 de las formas de malgastar el dinero, sin entrar en los detalles, como si lo hace el Sr. Bertolini en su artículo.

Top 10 de las formas de Malgastar el Dinero:

10. Cuando te enganches con un consultor, asegúrate de ignorar sus recomendaciones. Tu solo le estas pagando para que te aconsejen. Después de todo, ¿Que es lo que ellos saben que ya tu no sepas?

9. Solo empodera y comprometas a un pequeño grupo de empleados. Es más fácil de manejar y no tendrás que lidiar con grandes grupos de personas tratando de cambiar y de moverse rápidamente.

8. No gastes dinero en entrenar al personal. Existen toneladas de libros gratis que la gente puede chequear y obtener las habilidades que necesitan para mejorar su desempeño y sus conocimientos.

7. Asegúrate de resolver los problemas fáciles primero (los mangos bajitos, como decimos en Venezuela). Recuerde que las cosas fáciles pueden ser resueltas más rápidamente que cualquier otra cosa y da una excelente “falsa sensación de seguridad”.

6. No desarrolle planes de mejoras. Esto representa una referencia visual que la gente puede ver. Recuerde, si los demás pueden verlo, ellos pueden hacer preguntas. Esto es una herramienta para gestionar tus responsabilidades cuando no hay progresos medibles,… ¿Quien necesita de esto?

5. Hagas lo que hagas, nunca establezcas indicadores de gestión (KPIs). Esto va de la mano con el enunciado número seis (6), esta es una buena forma para que otros hagan desagradable preguntas y obligarte a tener que contestarlas (con los hechos o no), y luego, por supuesto, establecer responsabilidades desagradables.

4. Nunca hagas auditorias, esto solo hace que la gente se ponga nerviosa e incómoda. Ellos saben lo que están haciendo, después de todo, han estado haciendo su trabajo de esa forma por años. Todos saben que hemos refinado todo y ya no quedan oportunidades para mejorar.

3. No malgaste tiempo en planificar y programar las actividades de mantenimiento. La creencia de que la planificación ahorra gran cantidad de dinero es un mito creado por los consultores.

2. Nunca inviertas en un CMMS o en EAM. Esto provee un punto focal para la recolección y adquisición de datos. (Otros pueden tener acceso a la data, buena o mala)

1. No necesitamos hacer nada, después de todo nos hemos mantenido por mucho tiempo y nos mantendremos por mucho más tiempo en el futuro... ¿Verdad?

Me gustaría agregar un comentario. Como ya lo confesé, en algún momento de mi carrera profesional pensé o dije algunas de las cosas que se mencionan en este artículo, pero igualmente con el tiempo me di cuenta lo útil que pueden llegar a ser algunas directrices corporativas para el logro de nuestros objetivos. Si estas directrices se visualizan como “Herramientas” y no como imposiciones de niveles superiores, podríamos sacarle gran provecho, recuerden que siempre tenemos la opción de adaptarlas o “tropicalizarlas” de manera tal que se conviertan en un vehículo para nuestras ideas y una vía para llegar a nuestros objetivos. Igualmente el uso de contratistas, mas allá de las recomendaciones y consejos, es una herramienta y una vía eficiente para que los niveles superiores escuchen nuestras palabra en boca de otros, lo cual, incrementa la posibilidad de obtener recursos y soporte para nuestros proyectos y si somos suficientemente inteligente para que seamos reconocidos por nuestros meritos.

El link del artículo:
http://reliabilityweb.com/index.php/articles/Top_Ten_Ways_to_Waste_Money/